miércoles, 13 de mayo de 2009

Devoción de Domingo Savio a la Virgen María

Un curioso episodio da a conocer la ternura del corazón de Domingo Savio en su devoción a la Virgen. Los alumnos de su dormitorio decidieron hacer a sus propias expensas un hermoso altarcito que había de servir para solemnizar la clausura del mes de María. Domingo era todo actividad en esta obra, pero, cuando fueron después a recolectar la pequeña cuota con que cada uno debía contribuir, exclamó:
-¡Pues sí que estoy arreglado! Para estas cosas hace falta dinero, y yo no tengo ni un céntimo en el bolsillo. Y, no obstante, quiero contribuir con algo.
Fue, tomó un libro que le habían dado de premio, y tras pedir permiso, dijo:
-Amigos, ya puedo concurrir también yo a honrar a la Virgen; ahí está este libro. Saquen de él lo que puedan. Esa es mi contribución. Todos admirados colaboraron con otros libros y pequeñas cosas y se organizó una tómbola con lo que se hizo un magnífico altar.

¿Qué puedo hacer para honrar a María en este mes? No hacen falta grandes obras, sino un movimiento verdadero del corazón.

Novena a María Auxiliadora



Del 15 al 23 de mayo, una catequesis cada día

lunes, 11 de mayo de 2009

Coronación de María Auxiliadora en Córdoba, España



Don Pascual Chávez, IX sucesor de Don Bosco, ha visitado ayer 10 de mayo la ciudad de Córdoba, donde ha participado en los festejos en ocasión de la coronación pontificia de la imagen de María Auxiliadora, evento que ha tenido lugar en la histórica catedral-mezquita de Santa María de Córdoba.

Miles de fieles han abarrotado las calles de la ciudad para acompañar en procesión la imagen de la Auxiliadora hasta la catedral desde donde, una vez coronada, ha vuelto al santuario a ella dedicado.

La celebración Eucarística de la coronación ha sido presidida por Mons. Juan José Asenjo Pelegrina, arzobispo coadjutor de Sevilla y administrador apostólico de Córdoba, y concelebrada, además del Rector Mayor de los Salesianos, por un centenar de sacerdotes, entre religiosos y diocesanos.

Don Pascual Chávez, al final de la celebración, ha subrayado el hecho de que la imagen de María Auxiliadora de Córdoba es la única, además de la de la basílica dedicada a la “Virgen de Don Bosco” en Turín, que ha recibido esta distinción pontificia.


sábado, 9 de mayo de 2009

Novena a María Auxiliadora

del 15 al 23 de mayo 2009
"Antes de lanzarme a cualquier empresa, rezo un avemaría"
(Don Bosco-MBe VI, 504)

lunes, 4 de mayo de 2009

viernes, 1 de mayo de 2009

Mayo, mes de María Auxiliadora

"La Virgen quiere que la honremos con el título de Auxiliadora: corren tiempos tan tristes que ciertamente necesitamos que la Santísima Virgen nos auxilie para conservar y defender la fe cristiana" (MBe VII, 288)

Comienza el mes de mayo, tal vez medio inadvertido frente al desconcierto de la situación en nuestro país, pero con la confianza puesta en Dios, sin cerrar los ojos ante nuestra realidad, dispongámonos a celebrar con gozo un mes lleno de cariño a la Madre de Jesús y Madre nuestra. Por esto, Auxiliadora, es un título muy acorde a nuestros tiempos, tal como lo declaró Don Bosco.

Pues bien, en esta ocasión, les invito a reflexionar en el Auxilio de María no tanto en la salud, no tanto en la crisis económica o en la inseguridad y violencia que vive nuestro país... sino donde se juega la felicidad plena del ser humano: su VOCACIÓN.

La vocación entendida más allá de una mera elección profesional, sino como el diálogo constante entre Dios y el hombre, donde no se trata de hacer la voluntad de Dios, no entendida como caprichos divinos, sino como el lento caminar del ser humano en su desarrollo con el acompañamiento de Dios hasta que el hombre alcance su verdadera y plena libertad para amar, y así ser feliz.

En el camino del discernimiento vocacional, que comienza desde que adquirimos uso de razón hasta el momento de nuestra muerte, hay muchos obstáculos que no nos permiten vivir con felicidad nuestras opciones. La fragmentación interior, el ajetreo de la vida diaria, el ensordecimiento de nuestra conciencia, son entre otros, los problemas con los que todos nos enfrentamos en la búsqueda de nuestra unidad. Ahora bien, esa unidad humana, es requisito indispensable para poder escuchar la voz de Dios, como una voz capaz de transformar toda la existencia. Cuando Dios es recibido por un corazón fragmentado que no sabe lo que quiere, que hoy quiere algo y mañana no, que vive la vida como cápsulas disímbolas de situaciones, la voz de Dios resonará con alegría en algunas y será temida y vista como cruel verdugo en otras. "Mantén mi corazón entero en el temor de tu nombre" reza desde hace muchos siglos el salmo 86. La vocación es un delicado proceso de liberación.

En este camino, necesitamos de modelos y ayudas. Un modelo maravilloso es María de Nazaret, la joven que en su proceso vocacional supo abrirse para vivir lo inesperado, aceptando ser la Madre de Jesús, luego supo discernir la hora en que su Hijo tenía que manifestar la presencia de Dios en medio del mundo, cuando le pide más vino en las bodas de Caná, y bebe el amargo cáliz de la cruz de su amado Hijo, aceptando extender su maternidad hacia todos aquellos que él amó. Ahora, desde el Cielo, María es Madre y Maestra de los hermanos de su Hijo: los cristianos. Su intercesión en este camino, es una muestra del poderío de Dios capaz de sanar heridas, capaz de abrir corazones, capaz de dar sentido a la vida, capaz de perdón y de audacia.

El cetro de María Auxiliadora nos muestra no un imperio, sino una fuerza. María no manda, María acompaña. A ella, los cristianos elevamos la mirada, recordando que es Dios mismo quien la ha fortalecido como canta bellamente el Magnificat.

Al pedir fuerza en la vocación, no dudemos en pedirle que nos enseñe a ser audaces creyentes como ella, que no temamos decirle a Dios: "Aquí estoy!" Ya no pidamos a Dios por las vocaciones si antes no le pedimos por nuestra propia vocación. La vocación no es cuestión de pedir que llame a otros, sino de que nosotros le escuchemos.

María Auxiliadora, enséñanos a acoger la voz de Dios en nuestras vidas, aún en medio de nuestras contradicciones, pues sabemos al ver tu ejemplo, que para él, nada es imposible. Amén.

sábado, 18 de abril de 2009

Regina Coeli

REINA DEL CIELO, ALÉGRATE

La Iglesia desde muy temprana edad ha venerado a la madre de Jesucristo de una manera especial entre todos los santos. Y una de las expresiones de esta devoción ha sido la recitación del Angelus, que rezado tres veces al día, recuerda al cristiano el misterio de la Encarnación, del cual forma parte indiscutible la aceptación de la joven nazarena que se convierte en "humilde sierva del Señor".
En el tiempo de Pascua, en que recordamos la Resurrección del Hijo de María, la Iglesia, en vez de rezar el Angelus reza la preciosa oración del Regina Coeli, con que se regocija junto con la madre por la Resurrección de Cristo, el Señor.

Regina caeli, laetare, alleluia;
quia quem meruisti portare, alleluia;

resurrexit, sicut dixit, alleluia;
ora pro nobis Deum, alleluia.

Gaude et laetare Virgo Maria, alleluia.
Quia surrexit Dominus vere, alleluia.

Oremus: Deus, qui per resurrectionem Filii tui, Domini nostri Iesu Christi, mundum laetificare dignatus es: praesta, quaesumus; ut, per eius Genetricem Virginem Mariam, perpetuae capiamus gaudia vitae. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.

(traducción española)
Reina del cielo, Alégrate, aleluya;
porque el que en tu seno llevaste; aleluya;

Resucitó, como dijo; aleluya.
Ruega a Dios por nosotros; aleluya.

Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya.
Porque ha resucitado verdaderamente el Señor; aleluya.

Oremos. Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Virgen María, alcancemos el goce de la vida eterna. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. Amén.

FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN